A principios de temporada, nadie se imaginaba que Eva Navarro se convertiría en una pieza fundamental en el Real Madrid en una posición tan desconocida para ella como la de lateral derecho. La extremo había sufrido tanto para adaptarse durante su primera campaña en el club blanco que tan solo formó como titular en 12 partidos, perdió su lugar en la selección española y su fútbol chisposo y técnico se apagó. La murciana, que acaba de cumplir 25 años hace solo unas semanas, brilló por primera vez como defensa el 8 de octubre ante la Roma en la liguilla de la Champions tras las lesiones de Sheila García y Antônia Silva. Desde entonces se ha convertido en su nuevo puesto en una de las jugadoras más diferenciales del equipo dirigido por Pau Quesada, que este miércoles se mide en el Di Stéfano con el Paris FC (18.45; Disney+) en la vuelta del playoff que da acceso a los cuartos de final de la Liga de Campeones, en donde espera el Barcelona. El encuentro, al que el Madrid llega tras el 2-3 cosechado la semana pasada en la capital francesa, es clave para un conjunto que trata de colarse por tercera vez en su historia entre los ocho mejores de Europa y que ya está eliminado de la Copa y a 10 puntos de las azulgranas en Liga.