El Spotify Camp Nou se prepara para que este martes se transforme en una auténtica olla a presión con el claro objetivo de someter al Atlético a una pesadilla desde el primer minuto, anotar el primero pronto y dejar que el resto caigan por inercia. El 4-0 en contra de la ida de las semifinales de Copa es un reto mayúsculo, casi imposible para cualquier otro, pero, como en tantos otros precedentes históricos, el barcelonismo quiere volver a vivir una noche mágica.
El Barça llega, eso sí, mermado por ausencias de peso. Eric Garcia se pierde la cita tras su expulsión en el Metropolitano, truncando una racha increíble de 82 convocatorias consecutivas. Tampoco estará Lewandowski, KO por un traumatismo sufrido ante el Villarreal. Esto deja a Ferran Torres como la referencia en punta, quién buscará reencontrarse con un gol que se le resiste desde el 31 de enero.
Pese a las bajas, hay una luz al final del túnel. Y no una cualquiera. Pedri ha vuelto. Tras regresar progresivamente de su lesión en los isquios (disputó 24 minutos ante el Levante y 31 ante el Villarreal), el canario apunta por fin a la titularidad, una de las noticias que mán invitan a creer. Con el tinerfeño en el campo, el fútbol fluye de otra manera, y su presencia mñana no es solo táctica, sino también anímica.
Aunque no se espera que complete los 90 minutos debido al esfuerzo físico descomunal que exigirá el guion, Flick sabe que no hay mañana. La titularidad de Pedri responde a la necesidad de poner toda la carne en el asador desde el pitido inicial sin encomendarse a especualciones ni esperar a segundas partes. Sin De Jong, la batuta del canario es vital para desarbolar el muro que plantará Simeone. Su impacto ya se notó ante los 'groguets': un pase en profundidad fantástico para que Lamine completara el primer hat-trick de su carrera, además de una preasistencia a Koundé demostraron que su visión de juego sigue intacta. Pedri no solo juega, hace jugar a los demás, y ese es el factor diferencial que necesita el Barça para que el milagro sea posible.
Hansi Flick compareció este lunes y, aunque confirmó la presencia del de Tegueste, pidió cautela: "Tenemos que gestionar esto bien. Es el momento ahora y sabemos que este partido es muy importante, pero quedan muchos después. Es bueno que esté con nosotros y veremos cómo evoluciona". El técnico alemán ha sabido alimentar el hambre de una afición que se aferra a la magia de Lamine, a la garra de un Raphinha que se echó de menos en la ida, y sobre todo, al liderazgo silencioso de Pedri. El vestuario está unido y conjurado para invocar ese espíritu de remontada que ya fue marca de la casa la temporada pasada. Como bien advirtió el propio Pedri: "Si hay algún equipo capaz de hacerlo en el mundo, somos nosotros".