Andorra quiere hablar de futuro con la nieve como escenario. En un momento en el que las estaciones y los valles de montaña compiten por seguir siendo atractivos mientras el clima aprieta y el viajero cambia hábitos, el país acogerá el 25 y 26 de marzo de 2026 el 13º Congrés Mundial de Turisme de Neu, Muntanya i Benestar. El Centre de Congressos d'Andorra la Vella será el punto de encuentro de expertos internacionales, instituciones y profesionales para repensar el modelo: más tecnología, sí, pero también más autenticidad, ética y bienestar.
El congreso pondrá el foco en cómo la inteligencia artificial, la digitalización y la innovación tecnológica ya están transformando el turismo de nieve y montaña. Sobre la mesa aparecerán conceptos que hace nada sonaban a ciencia ficción y hoy están en la conversación diaria del sector: IA generativa, datos en tiempo real, gestión inteligente de flujos o experiencias inmersivas que cambian la forma de descubrir y comunicar un destino. La pregunta de fondo es directa: ¿puede la tecnología ayudar a proteger la montaña sin desnaturalizarla?
Organizado por el Govern d'Andorra y ONU Turismo, junto a los siete comuns del país, el evento mantiene una misión activa desde 1998: ser un espacio de diálogo y aprendizaje para el turismo en zonas de montaña, con participación de administraciones, academia y empresas. En esta edición, además, contará con Andorra Telecom como patrocinador tecnológico y Creand como patrocinador de plata, y espera reunir a más de 350 profesionales de primer nivel.
Ordino ejerce de anfitriona y quiere aprovechar el escaparate. Su cònsol major, Maria del Mar Coma, remarcó la relevancia de acoger una cita global en un contexto marcado por la incorporación de la IA "en el día a día" de personas y organizaciones, invitando a los participantes a descubrir una parroquia reconocida por la ONU como Best Tourism Village 2023 y Reserva de la Biosfera desde 2020.
Desde el Govern, el ministro de Turisme i Comerç, Jordi Torres Falcó, defendió el valor del congreso para "contrastar políticas" y enriquecer una reflexión colectiva sobre el modelo turístico, subrayando la apuesta por herramientas digitales para mejorar la gestión, prevenir la masificación y proteger el medio natural sin perder competitividad. Dos días en Andorra para decidir cómo se esquía —y se vive— el mañana.