La dirección deportiva del Barça acertó de pleno la pasada temporada con el fichaje de Chimezie Metu, un jugador nacido el 22 de marzo de 1997 en Estados Unidos y desconocido en Europa que también tiene nacionalidad nigeriana (Cotonou). Por ello, no ocupa plaza de extranjero en la Liga Endesa.
Con 2,08 metros de altura y capaz de brillar como 'cuatro' y cumplir sobradamente de 'cinco' hasta qel punto de que llegó a ser el pívot titular con Joan Peñarroya, el interior tiene una amplia experiencia en la NBA con un total de 263 partidos, repartidos entre San Antonio Spurs, Sacramento Kings, Phoenix Suns y Detroit Pistons.
Metu rayó a gran nivel en el Barça de Joan Peñarroya, hasta el punto de convertirse en uno de los grandes referentes del equipo con 11,8 puntos, 4,8 rebotes y +11,8 de media en la Euroliga y 13,2 puntos, 3,8 rebotes y +14,1 en la Liga Endesa.
Sin embargo, esa historia de amor entre Chimezie Metu y el Barça empezó a romperse a mediados de noviembre, con un esguince de grado 2 del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda que lo mantuvo 40 días de baja. Regresó sin tantas luces y el 25 de marzo de 2025 se lesionó de gravedad.
El angelino se rompió el tendón de Aquiles de la pierna derecha en el Palau en el tercer cuarto ante el FC Bayern y no volvió a vestir de azulgrana. Se especuló mucho con una renovación condicionada, coqueteó con el Madrid... y fue pasando el tiempo.
Y este martes ha llegado una auténtica 'bomba' con el anuncio oficial de su fichaje por el Dreamland Gran Canaria hasta final de temporada, un equipo que dirige Jaka Lakovic (gusta mucho en la planta noble del Palau) y que no está realizando un buen curso.
Tras la grave lesión de Miquel Salvó, el 'Granca' buscaba un refuerzo y ha apostado con fuerza por Chimezie Metu, una opción arriesgada y al mismo tiempo ilusionante. Si sale bien, será momento para mirar otra vez hacia un Barça que lleva meses buscando un pívot y el propio Xavi Pascual ya se ha resignado.
Juan Carlos Navarro y Mario Bruno Fernández se han movido con nombres como el de Chris Silva (fichó finalmente por el Fenerbahce), pero Josep Cubells no ha insistido lo suficiente y Joan Laporta no ha cumplido el compromiso al que llegó con el nuevo entrenador. Si todo va bien, el 3 de mayo jugará en el Palau... como rival.