El Córdoba CF estudia endurecer su reglamento de comportamiento para abonados con el objetivo de reforzar la seguridad y preservar el respeto en El Arcángel. La medida responde a una acumulación de episodios y sanciones que han elevado la preocupación tanto en la dirección del club como en la propiedad, decidida a atajar de raíz cualquier conducta que comprometa la imagen y la estabilidad de la entidad.
De hecho, durante la pasada temporada la entidad califal tuvo que acatar mandatos judiciales que ordenaban la retirada del abono a al menos una decena de socios, en cumplimiento de resoluciones dictadas por distintos jueces. Paralelamente, en lo que va de presente curso en LaLiga Hypermotion, LaLiga ha impuesto 11 sanciones tras los informes de los directores de partido en apenas 14 encuentros disputados en casa, lo que supone un 78,7% de los partidos jugados en El Arcángel bajo advertencia o expediente. El curso pasado, las multas derivadas de estos procedimientos superaron los 50.000 euros para la entidad blanquiverde.
El último episodio se produjo el pasado domingo ante el Andorra -más otras dos denuncias por cánticos-, cuando la Policía Nacional detectó a un aficionado realizando gestos nazis durante la primera parte. En el proceso de su expulsión, una pareja increpó a los agentes actuantes y también fue desalojada del recinto. Un nuevo incidente que se suma a una lista creciente de situaciones que han encendido las alarmas en el club.
Un problema que trasciende lo local
Porque son estos algunos de los hechos que han llevado al Córdoba CF a analizar seriamente la posibilidad de reforzar y endurecer su normativa interna de cara a próximas temporadas. Eso sí, la inquietud no es exclusiva del entorno cordobesista, sino que forma parte de una problemática extendida en el fútbol español y europeo, donde los expedientes por cánticos o comportamientos inadecuados se han multiplicado.
En el caso concreto del club blanquiverde, el número de expedientes abiertos entre la pasada campaña y la actual se considera inadmisible en términos institucionales. Por ello, desde el club se evalúan ahora nuevas fórmulas para mejorar la identificación de los aficionados que inicien cánticos ofensivos o conductas sancionables en el graderío.
Esta línea de actuación se sumaría a los protocolos ya anunciados el pasado verano en coordinación con LaLiga. En septiembre, el club emitió un comunicado recordando la importancia de mantener un ambiente de respeto y deportividad en el estadio, advirtiendo de que los cánticos ofensivos podían acarrear consecuencias graves, como el cierre parcial de gradas, sanciones económicas e incluso la identificación y penalización individual de los responsables.
El mensaje entonces fue claro: el comportamiento individual puede comprometer al colectivo. Ahora, la intención es dotar al sistema de mayor eficacia para evitar la reiteración de estos episodios, que se han instalado con cierta normalidad en la rutina externa de los encuentros como local del equipo dirigido por Iván Ania. Todo ello, además, con las redes sociales como caldo de cultivo adicional...
La tipología de los cánticos sancionables
Según la normativa del Comité de Disciplina de la RFEF, los cánticos susceptibles de expediente se dividen en tres grandes categorías:
- Insultos dirigidos a clubes rivales.
- Insultos a personas implicadas en el partido, como árbitros, jugadores o entrenadores.
- Manifestaciones que inciten directamente a la violencia o vulneren la legislación vigente en materia de racismo, xenofobia o intolerancia.
Así, el Córdoba CF pretende blindar al máximo su recinto ante este tipo de conductas. La combinación de expedientes disciplinarios, sanciones económicas y resoluciones judiciales ha acelerado una situación que apunta hacia una normativa más estricta. El objetivo, subrayan desde el club, es claro: garantizar que El Arcángel siga siendo un espacio de convivencia, respeto y seguridad para la inmensa mayoría de aficionados que sí cumplen las normas.