Dalisson de Almeida se reivindica desde Croacia: estreno con gol en la Europa League
Apenas ha necesitado un partido oficial para empezar a ganarse a la afición del Hajduk Split. Dalisson de Almeida debutó el pasado miércoles con la camiseta del conjunto croata de la mejor manera posible: viendo portería en el estreno europeo de su nuevo equipo. El atacante, cedido este verano por el Córdoba CF, fue uno de los grandes protagonistas del triunfo frente al Zilina en la ida de la primera ronda previa de la Europa League, un encuentro que también supuso el estreno de otro viejo conocido del cordobesismo, Alberto del Moral.
Un estreno soñado
El primer partido oficial de la temporada no pudo salir mucho mejor para Dalisson. El brasileño, que este curso defenderá los colores del Hajduk Split tras abandonar temporalmente el Córdoba CF, fue titular en el compromiso continental y respondió con lo que mejor sabe hacer: marcar.
Su tanto sirvió para encarrilar la victoria del conjunto dirigido por Gonzalo García, confirmando las buenas sensaciones que había dejado desde su llegada al fútbol croata. El atacante permaneció sobre el terreno de juego durante 79 minutos, tiempo suficiente para firmar un estreno difícilmente mejorable en una competición de la exigencia de la Europa League. afrikasportnews.co.za
El brasileño inicia así una nueva etapa lejos de El Arcángel con el objetivo de recuperar el protagonismo que no siempre encontró durante la pasada campaña en el conjunto de Iván Ania, donde alternó titularidades y suplencias antes de poner rumbo a Croacia.
Alberto del Moral también suma sus primeros minutos
El partido también tuvo protagonismo cordobesista en la medular. Alberto del Moral, incorporado este verano al Hajduk tras finalizar su vinculación con el Real Oviedo después de su cesión en el Córdoba CF, también disputó sus primeros minutos oficiales con el conjunto croata.
El centrocampista entró al terreno de juego en la recta final del encuentro precisamente para sustituir a Dalisson, compartiendo así protagonismo en una noche especial para ambos futbolistas, que hace apenas unas semanas coincidían en el vestuario blanquiverde y ahora buscan abrirse camino en uno de los clubes más históricos de Croacia.
Un nuevo comienzo lejos de El Arcángel
La actuación de Dalisson de Almeida supone una inyección de confianza para un futbolista que llegó al club blanquiverde con la vitola de ser uno de los jugadores más desequilibrantes de la Primera Federación y que, pese a dejar destellos de su calidad, no consiguió asentarse como una pieza indiscutible durante el último curso.
Ahora, en el Hajduk Split, tendrá la oportunidad de reencontrarse con su mejor versión en un escenario muy diferente y con el aliciente añadido de competir en Europa desde el inicio de la temporada. Su primer examen no pudo ser más prometedor. Un gol en el estreno oficial, una victoria para su nuevo equipo y la sensación de que el cordobesista ha comenzado con el pie derecho una aventura que apenas acaba de empezar.
Vencieron los europeos y los All Blacks tienen un nuevo tryman histórico en otra jornada del Nations Championship
El torneo que congrega a las mejores selecciones del mundo sigue su rumbo y entra en calor. Todavía es temprano para sacar cuentas y hacer especulaciones, pero se van perfilando los candidatos para pelear por el título de la primera edición del novedoso Nations Championship. Ganaron Francia, Irlanda, Inglaterra y Nueva Zelanda; Sudáfrica-Escocia (12:40) y Argentina-Gales (16:10) cerrarán la segunda fecha.
En una jornada sin sorpresas en los primeros cuatro encuentros, los All Blacks tienen un nuevo tryman histórico. Con su hat-trick ante Italia en el Hnry Stadium de Wellington, Will Jordan llegó a 50 conquistas y superó los 49 de Doug Howlett, un récord que mantuvo durante 19 años. El extraordinario wing/fullback lo logró en 56 partidos y con 28 años: todavía tiene un largo camino por recorrer en el rugby internacional.
Will Jordan becomes the all-time leading try scorer for the All Blacks with 50 tries in 56 Tests 🙌
— Stan Sport Rugby (@StanSportRugby) July 11, 2026
↳ Nations Championship. Every Match. Live & On Demand. Wallabies available in 4K.#StanSportAU #NationsChampionship pic.twitter.com/rCgNYKAZ7T
Howlett anotó 49 tries en 63 tests entre 2000 y 2007 y, aunque muchos se acercaron a esa cifra, ninguno había podido alcanzar el medio centenar. Joe Rokocoko se retiró con 46 tries (en 68 partidos) antes de emigrar a Francia, mientras que Julian Savea alcanzó la misma cifra (en 54 partidos) en una carrera internacional que terminó a los 27 años. Beauden Barrett acumula 45 en 144 tests y todavía está en carrera, aunque perdió la explosión de su juventud.
Will Jordan, excelso jugador en una era de los All Blacks en la que no abundan figuras rutilantes, debutó en el 2020, ante los Wallabies. Sus primeros tries los apoyó ese mismo año ante los Pumas y desde allí se convirtió en un definidor letal. Un back que combina explosividad, velocidad y elegancia para levantar la cabeza y detectar huecos en la defensa rival. Pieza importante en el Crusaders multicampeón, siempre se mantuvo como una fija de los All Blacks ya sea de wing o fullback. Fue el tryman de la última Copa del Mundo de Francia, con ocho conquistas. A los Pumas les anotó tres en la semifinal en el Stade de France.
En el primer encuentro de la fecha, Jordan marcó por triplicado en la lógica victoria 47-17 ante Italia. Si bien los conducidos por Gonzalo Quesada empezaron ganando con una apilada de Tommaso Menoncello, su gran figura, el local fue construyendo una victoria sin objeciones. La expulsión de Niccolo Cannone terminó de quebrar la resistencia de la Azzurra que tendrá a disposición a Domingo Miotti recién para los tests de noviembre. En Nueva Zelanda debutaron Josh Moorby, muy participativo tras ingresar como wing y Anton Segner, con una particularidad: se convirtió en el primer jugador nacido en Alemania en representar a los All Blacks.
Irlanda, con puntaje ideal
Irlanda se mantiene con puntaje ideal. No brilló, pero no pasó sobresaltos en el triunfo 36-20 ante Japón, que lo obligaron a mudar su localía a Australia, en Newcastle. El Trébol presentó varias caras nuevas, incluido Sean Jansen, neozelandés de origen y gran figura ante los Brave Blossoms. Irlanda tendrá su rival más desafiante el próximo sábado, en su visita a los All Blacks. Dos equipos que luchan por estar en la final en Twickenham.
Brillaron los franceses
Francia jugó un segundo tiempo brillante ante los Wallabies. Se fue al descanso 21-12 abajo, pero se terminó imponiendo 42-26 con muchos lapsos del burbujeante rugby champagne. Fabien Galthié sigue encontrando soluciones; ubicó juntos a Romain Ntamack y Matthieu Jalibert, sus dos mejores aperturas, y funcionaron a la perfección. Jalibert se paró como fullback, pero intercambiaron roles y manejaron los ataques de un equipo que se floreó en la segunda mitad en Brisbane. El gigante Emmanuel Meafou le marcó un try a su país natal, mientras que Aaron Grandidier-Nkanang, ex figura del seven, debutó con dos tries en una selección a la que le sobran opciones en casi todas sus líneas. El campeón del Seis Naciones es el candidato natural a ser el mejor de la Zona Norte. Australia, en cambio, no encuentra respuestas y perdió nueve de sus últimos diez partidos. Ante Italia será el último encuentro de su entrenador Joe Schmidt.
Golearon los ingleses
El que sí reaccionó fue Inglaterra con una aplastante goleada 73-8 ante Fiji, que sufrió la irresponsable expulsión de Simione Kuruvoli antes del entretiempo. La Rosa resolvió rápido un cotejo al que llegaba bajo presión, tras cinco derrotas consecutivas. Por cuestiones logísticas Fiji hace de local en terreno ajeno y en Liverpool tuvo unas de sus actuaciones más deslucidas de los últimos años: sin energía, plagado de errores de manejo e indisciplinado.
Los dirigidos por Steve Borthwick recuperaron la sonrisa en la previa a su viaje a Argentina en el que se enfrentarán a los Pumas el 18 de julio, en Santiago del Estero. Fin Smith se afianza como el 10 de la rosa, mientras que Benhard Janse van Rensburg y Noah Caluori debutaron con try. Dos amenazas en esta Inglaterra inconsistente. Caluori, de 19 años, es una atleta formidable con una capacidad de salto notable y pelea por un lugar en el equipo titular. La noticia negativa para la Rosa fue la nueva lesión de Alex Mitchell, su mejor medioscrum, que ingresó en el segundo tiempo y rápidamente dejó la cancha por un inconveniente físico en el pie.
Las altas temperaturas obligan a recortar la etapa del Tour de este domingo
La ola de calor ha obligado a recortar la etapa de este domingo, la primera medida que se toma en este sentido por unas temperaturas que están amargando al Tour desde la salida de Barcelona. Los prefectos de los departamentos franceses tienen facultades para adaptar la ronda francesa en cuanto al recorrido si las condiciones no son las adecuadas para disputar una competición deportiva y se pone en riesgo la salud de los participantes.
El lunes pasado la etapa que salió de Granollers y acabó en Les Angles se tuvo que realizar sin casi público al cruzar la frontera de Puigcerdà debido a un incendio forestal en las cercanías ya que era necesario emplear a la fuerzas de seguridad francesas en el combate contra las llamas, por lo que con menos público, menos agentes velando por la seguridad de la prueba ciclista.
Salir más tarde para llegar en el horario previsto
La dirección del Tour informó este sábado de la modificación del recorrido de la novena etapa debido a la alerta roja por ola de calor en el departamento de Corrèze, después de que Météo-France declarase medidas excepcionales debido a un periodo de altas temperaturas excepcionalmente intensas.
De este modo, la etapa entre Malemort y Ussel se ha reducido a 155,5 kilómetros de los 185,5 programados de inicio para “garantizar que la carrera se celebre en condiciones compatibles con el nivel de alerta roja por ola de calor”. Curiosamente, se recortó kilómetros para salir más tarde y llegar alrededor como siempre a las 17.30 horas, en el horario de máximo calor y no al revés. La televisión manda. Las temperaturas este domingo pueden acercarse a los 40 grados en la zona de paso del Tour.
Santi Cazorla: de las lesiones a la gloria, la emotiva despedida del futbolista
Toda historia, por muy bonita que sea, tiene un final, y la de Santi Cazorla llegó el pasado 2 de julio. Con 865 partidos disputados en la élite, trece títulos con seis clubes diferentes y la selección, además de un ascenso a Primera con el equipo que le vio crecer. Aquel joven que peloteaba junto a su hermano y amigos en Fonciello cumplió su gran sueño: convertirse en futbolista profesional. Para el Mago el final fue en su casa, en Oviedo, donde alcanzó su mayor hito como jugador, al menos en lo sentimental, con esa vuelta a Primera. Además de ganar títulos, se llevó algo mucho más importante: el reconocimiento de todos los rincones de España.
Los primeros pasos de Cazorla en el fútbol se dieron en Fonciello, donde creció con un balón siempre como compañero. Desde muy pequeño llamaba la atención por unas condiciones poco habituales: dominaba las dos piernas con naturalidad y ponía el balón donde quería. Covadonga, Astur y Oviedo fueron los que le vieron dar sus primeros pasos, aunque pronto tuvo que buscar un futuro lejos de casa y puso rumbo al Villarreal. Fue allí donde comenzó a despuntar como uno de los futbolistas más prometedores de su generación. Más tarde también dejó huella en el Málaga antes de emprender una aventura en el Arsenal, donde alcanzó una enorme dimensión internacional.
En todos esos equipos hubo un denominador común: Cazorla hacía mejores a quienes le rodeaban. No necesitaba imponerse desde el físico para dominar los partidos. Lo hacía a través de la inteligencia, de la precisión en el pase, de su facilidad para encontrar espacios y de una técnica exquisita que le permitía jugar con naturalidad tanto con la pierna derecha como con la izquierda. Esa capacidad para decidir siempre la mejor opción le convirtió en un futbolista admirado por aficionados y rivales. También su personalidad: un hombre risueño, amable y humilde que era imposible que cayese mal a nadie.
Su etapa en Inglaterra terminó de consolidar esa imagen. En el Arsenal recibió el apodo de "Little Magician" y conquistó a una afición que todavía recuerda algunas de sus actuaciones más memorables, entre ellas el decisivo lanzamiento de falta en la final de la FA Cup de 2014 que inició una remontada histórica.
También encontró su sitio en la mejor selección española de todos los tiempos. Compartió vestuario con una generación irrepetible y, pese a la enorme competencia, consiguió hacerse un hueco durante años. Las Eurocopas conquistadas en 2008 y 2012 y sus 81 internacionalidades reflejan la importancia que alcanzó dentro de un equipo que dominó el fútbol mundial.
Poco después llegaría el episodio más duro de su carrera. Una grave lesión en el tobillo, agravada por una infección, le obligó a atravesar un larguísimo proceso de recuperación. Las numerosas operaciones, las dudas y los meses alejados de los terrenos de juego pusieron en riesgo su continuidad como futbolista. Los médicos, incluso le decían que podía darse por contento si caminaba. Sin embargo, lejos de aceptar un final prematuro, decidió luchar hasta conseguir regresar. En el Villarreal volvió a ser diferencial y volvió a ir convocado con la selección. Más adelante prolongó su carrera en el Al-Sadd catarí, aunque siempre permaneció una cuenta pendiente. Desde que abandonó El Requexón siendo un adolescente, nunca había escondido que su deseo era regresar algún día al Real Oviedo.
Ese momento llegó en agosto de 2023. Su vuelta tuvo un enorme impacto en todos los ámbitos. No era habitual que un doble campeón de Europa decidiera jugar en Segunda División, pero Cazorla lo hizo por amor. El centrocampista aceptó cobrar el salario mínimo de la categoría, cedió sus derechos de imagen e incluyó en su contrato que parte de los ingresos obtenidos por la venta de sus camisetas se destinaran a la cantera azul.
En su primera campaña rozó el ascenso. Cazorla adquirió todavía más protagonismo y apareció cuando más lo necesitaba el equipo. Primero, con un inolvidable lanzamiento de falta que clasificó al Oviedo para la final del play-off frente al Almería. Después, siendo una de las figuras de la histórica remontada ante el Mirandés que devolvió al club a Primera 24 años después.
Con ese ascenso cumplió el sueño que había perseguido durante toda su vida: vestir la camiseta del equipo de su infancia en la máxima categoría del fútbol español. Su última temporada no resultó sencilla y perdió protagonismo durante muchos tramos del campeonato, pero nada pudo empañar el legado construido durante aquellos tres años. Más allá de los goles o las asistencias, Cazorla devolvió al oviedismo la ilusión, proyectó la imagen del club por todo el mundo y cerró el círculo de una carrera extraordinaria.
El niño que un día tuvo que marcharse porque el Oviedo ya no podía retenerle acabó regresando para devolverlo a la élite. Pocas historias encuentran un final tan coherente. Porque Santi Cazorla ganó títulos, superó lesiones que parecían insalvables y dejó huella en algunos de los escenarios más importantes del fútbol europeo, pero probablemente su mayor victoria fue terminar donde siempre quiso estar: en casa.
