El truco para aparcar en el Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid y evitar los atascos
La llegada de la Fórmula 1 a Madrid del 11 al 13 de septiembre supone uno de los mayores retos de movilidad de los últimos años para la capital. El nuevo circuito de MADRING, ubicado entre el recinto de IFEMA y Valdebebas, prevé recibir a más de 345.000 asistentes a lo largo del fin de semana. Para gestionar este flujo masivo, el Ayuntamiento de Madrid ha establecido un Plan de Movilidad que incluye una corona interior de tráfico restringido a la que no se podrá acceder en vehículo privado sin acreditación.
Carlota del Río, un verano brillante como punta de lanza hacia el futuro
Deco y Flick lo vieron antes
¿Es posible que el Barça juegue mejor? Eso dice Flick, que es quien sabe de esto, pero, para un espectador cuyos conocimientos de fútbol se limitan a haber visto muchos partidos y jugar pachangas, se hace difícil entender cómo un equipo puede exhibir un dominio tan aplastante como sostenido sobre el rival.
Son ya veintidós goles en cinco partidos, cuatro de Liga y uno de Champions, y solo tres goles en contra. ¿Podían haber sido más? Sí, pero también el Barça podría haber sumado más goles a favor. No se trata, pues, del resultado final, sino de las sensaciones que ofrecen Lamine, Fermín, Raphinha y compañía, que luego se traducen en el marcador, pero que van mucho más allá de un logaritmo. Lo que está mostrando el Barça es una revolución, una más, que volverá a tener, con el tiempo, el sello de quien sabe que todo lo que hace tiene un sentido. Esto es largo, sí, y no hace falta repetir que disfrutar del camino no siempre se traduce en títulos, aunque es obvio que siempre estarás cerca de ellos.
(Esta reflexión parece, incluso, que la han hecho suya en el Real Madrid, donde sus aficionados se quejan de que el equipo de Mourinho no juega a nada. Es difícil, tras años explicando que lo importante es ser un número, entender qué hacen en el Bernabéu pudiendo ahorrarse el tostón que supone, y lleva muchísimos años suponiendo, verles jugar. Para ganar, hay que hacer las cosas bien. Para ganar sin hacerlo bien necesitas los errores arbitrales o los errores de los porteros rivales, pero eso solo le ocurre a un equipo en el mundo y a veces, como decía Messi, “no les alcanza”).
El Barça, con permiso del PSG de Luis Enrique, cuyo libreto se escribió como blaugrana, es el equipo que mejor juega en Europa. Lo es porque ha hecho las cosas bien, porque ha fichado mejor y porque tiene a un director deportivo con las ideas muy claras. Con sus decisiones incuestionables y otras que seguramente lo son, aunque todo es opinable. Lo que es evidente es que Deco va un paso por delante: cuando la salida de Lewandowski, y bastante menos la de Ferran Torres, dibujaba un escenario complicado en cuanto a registros goleadores, el ‘jefe’ de los despachos, junto a quien mejor conoce a su plantilla, Hansi Flick, ya habían ideado su plan B, que nada tenía que ver con la lista interminable de nombres escritos tras el de Julián Álvarez. ¿Podría ser que el Barça nunca haya querido al delantero del Atlético? Seguramente no, pero lo que sí es evidente es que su fichaje no era tan prioritario como se ha vendido durante todo el verano. La puerta del Barça para el argentino no está cerrada, aunque ahora aparece entreabierta.
Lo dijo Lamine: “Decían que nos faltaría gol”. Y tenía lógica pensarlo mientras Flick (en esta misma tribuna nos preguntábamos hace unas semanas qué escondía el alemán) y Deco tejían alrededor de Raphinha un ecosistema en el que el ‘9’ ya no tiene ningún setido porque, en el fondo, todos ejercen de delantero centro. Y de extremos, y de mediapunta, y de interiores... El Barça es una obra de arte implacable y emocionante porque se ha pasado de cierta rigidez táctica impuesta, paradójicamente, por quien los marcaba a pares, para disfrutar de una oda al movimiento, al Futurismo. Llegados a este punto, hay que aplaudir enérgicamente a quienes ven el mañana antes que el resto y, tras diseñarlo en sus pizarras, lo plasman sobre el césped. ¡Bravo!
¿Puede jugar Messi en el Eldense?
La llegada de Messi como nuevo accionista mayoritario del Eldense todavía no ha sido oficializada, pero la ciudad de Elda ya sueña con cuál puede ser el nuevo techo del equipo una vez se confirme la operación.
Lo que más desean ver los aficionados es qué nuevos jugadores pueden llegar al equipo en el mercado de invierno. Los más atrevidos quizás se hayan planteado la siguiente pregunta: ¿Puede jugar Messi en el Eldense?
Empecemos por lo más básico: ¿puede jugar un presidente o accionista en su propio club? Existe un caso en el que esto ha sucedido. Una leyenda del Barça ya hizo esto mismo, pues Rivaldo fue presidente del Mogi Mirim entre 2008 y 2015, y jugó en el club en tres etapas durante este periodo. En la segunda, llegó incluso a jugar con su hijo Rivaldinho.
Eso sí, podrá jugar siempre y cuando pase las pruebas médicas pertinentes, igual que el resto de jugadores de la plantilla, algo que a Messi no le supone ningún problema, puesto que sigue siendo un futbolista en activo, nada más y nada menos que uno nominado al Balón de Oro.
Pero para que Messi pueda ser jugador del Eldense hay grandes impedimentos, siendo el más grande de ellos el límite salarial. Según confirmó Jorge Mas, dueño del Inter de Miami, el astro argentino cobra entre 50 y 60 millones de dólares, cifras completamente inalcanzables dentro del actual límite salarial de un club recién ascendido al fútbol profesional español, que es de apenas 5,792 millones.
Y es que el límite salarial no cambiará inmediatamente tras la llegada de Messi, pues no hay que confundir una venta con una inyección de recursos, pues el dinero pagado por el cambio de propiedad va a los antiguos dueños, no al club como tal.
Para que el límite salarial aumente, tiene que haber una inyección de capital muy rápida como para que dé tiempo a que sea validada por LaLiga antes del mercado de invierno. Pese a que esto se termine aprobando a tiempo, seguiría sin ser suficiente para aceptar la ficha del astro argentino.
Otro de los grandes impedimentos es que Messi sigue siendo un futbolista en activo y con un contrato vigente con el Inter de Miami, con el que está vinculado hasta diciembre de 2028, por lo que, para ser jugador del Eldense a corto plazo, debería rescindir su actual contrato para llegar al Eldense.
En el hipotético caso de que Messi rescinda el contrato, deberá bajarse mucho el salario para poder encajar dentro de lo que marca el límite salarial, algo que ninguna norma impide cuando se pasa de un club a otro. Otra alternativa que tiene el astro argentino es esperar a que finalice el contrato para fichar por el Eldense, momento en el que ya tendrá 41 años.
Por lo que, en el corto plazo, es muy complicado que Messi juegue en el Eldense, pues depende de que el argentino quiera rescindir su actual contrato y esté dispuesto a recibir un salario mucho más bajo del que cobra actualmente en el Inter de Miami para que su ficha pueda encajar con el bajo límite salarial que tiene el Eldense.
De aquí a unos años, dependerá tanto de la situación del club como, especialmente, de la del propio Messi, pues quién sabe si en enero de 2029 el astro argentino tendrá en mente seguir jugando al fútbol o si se centrará de forma definitiva en sus proyectos empresariales.
