El Real Zaragoza espera el sí definitivo de Ander Herrera, que de momento se ha tomado unos días de desconexión con su familia, con unas vacaciones con su mujer y sus hijas en San Carlos de Bariloche, en la Patagonia argentina, a las que ha puesto punto final para regresar a Buenos Aires, donde tiene previsto despedirse del plantel de Boca Juniors, que empieza a finales de esta semana la pretemporada de cara al Clausura donde el centrocampista vasco y criado en la cantera zaragocista no estará tras resolver su contrato el viernes pasado.
Ese era el primer paso para su regreso al Zaragoza, el punto inicial para llegar a la B que pasaba por hacer la A, con el sueño intacto por volver al equipo de su vida y con la clara diferencia con respecto a 2024 porque Ander ya se ha sentido ya mucho más querido en esa vuelta que hace dos años, lo que le llevó a acabar renovando por el Athletic de Bilbao en mayo de ese año para marcharse al club xeneize en enero.
Fichaje estratégico
Ander tiene que resolver asuntos en Buenos Aires y quiere que sus hijas completen lo máximo posible el curso en Argentina que ahora en julio llega al receso invernal. Por eso su viaje a Zaragoza aún se va a demorar un par de semanas, también por otras cuestiones. El mediapunta ya ha hablado con el Zaragoza, con Lalo Arantegui y con Fran Gracia, director deportivo y secretario técnico, y conoce la enorme predisposición zaragocista, de forma absoluta e incondicional a su llegada, puesto que se ve su incorporación como un fichaje estratégico de corto plazo y también en el medio y el largo, con las miras puestas en un cargo posterior una vez que se retire.
Sin embargo, lo primero es el balón y estos días Ander tiene que terminar de decidir si da una oportunidad más a su fútbol cuando en agosto va a cumplir 37 años. Todo apunta a una decisión afirmativa, al 90 y muchos por ciento, pero el jugador ha querido tomar algo de distancia y tranquilidad para pensar todo bien y en cuanto llegue a Buenos Aires tras volver de esas vacaciones volverá a trabajar, esta vez en solitario y con un preparador físico, para perder lo menos posible su forma física que es buena, puesto que el último partido lo disputó ante Universidad Católica de Chile el 29 de mayo pasado con el que se cerraba la participación de Boca en la Libertadores.
Salvo que esos días de trabajo personal y puesta a punto le digan otra cosa, la intención es aceptar la propuesta que le llegue del Real Zaragoza, teniendo en cuenta que no se esperan, y no los va a haber, condicionantes de parte de la propiedad, de Real Z LLC, después de lo sucedido en 2024, cuando no regresó y dejó entrever su malestar por no haberse sentido lo suficientemente querido. Y el término de que le llegue esa oferta está bien usado, ya que aún no le ha llegado. Otra cosa es que en el momento en que el sí de Ander sea absoluto a volver al Zaragoza la negociación económica se abrochará en cuestión de minutos, con un contrato por un año con el mínimo de Primera RFEF, que es de 35.000 euros.
"Como director deportivo, si tengo un 1% de posibilidades de que Ander esté con nosotros, haré todo lo posible para que esté aquí. Es importante a corto, medio y largo plazo en el club. Pocos jugadores son un ejemplo más grande para que nos ayuden en el corto y largo plazo. No puedo ser más claro en esto, si hay una mínima posibilidad lo voy a hacer", aseguró Lalo sobre el futbolista el pasado viernes. En el club están seguros de la aportación de Ander como liderazgo y espíritu en el vestuario, donde además le une una muy buena amistad con Ibai Gómez, con el que coincidió en el Athletic, y también creen que va a portar mucho en lo futbolístico, pese a que las lesiones musculares han sido una pesadilla en los últimos tiempos.
No cabe ni un ápice de duda sobre el potencial futbolístico de Ander, su talento, el poso que ha ganado con el paso del tiempo, la clase que le ha llevado a ser internacional absoluto y vestir las camisetas del Manchester United o el PSG además de las de Boca, el Athletic o el Zaragoza. Los años, además, le han aumentado el repertorio de recursos en el medio, subrayando su inteligencia en el robo y su capacidad defensiva para acompañar el talento y la clase con el balón que venían de serie en su caso.
En este sentido, nadie, ni en el club ni en el entorno del jugador, cree que Ander va a jugar los 38 partidos de la próxima temporada en Primera RFEF, sin contar ahí el playoff, pero sí que se quiere reducir el riesgo de lesiones, mimar al futbolista lo máximo posible (otra cosa el deseo del jugador por competir, que siempre es absoluto y sin concesiones) para que la aportación en minutos sea la mayor posible y superior a la que ha tenido en Boca en este año y medio.
Hasta 32 partidos, del total de 68 posibles con Boca, se ha perdido en el conjunto xeneize por 6 lesiones musculares distintas desde enero de 2025, donde en el año pasado disputó un 16% de los minutos, contando ahí también las veces que ha estado en el banquillo, y en 2026 ha subido a casi 25%. En total jugó 29 encuentros, 14 de ellos de titular y aportando mucho cuando ha tenido minutos en el césped, señal de que le queda fútbol.