Acapararon todos los focos. Los días previos a la final sólo se habló de ellos. Un choque de estilos, de generaciones, de Lamine Yamal contra Leo Messi. La estrella rosarina elogió públicamente al joven azulgrana, y el catalán hizo lo propio con el argentino. Dos jugadores resumidos en una fotografía, la que Joan Monfort tomó para SPORT hace 18 años.
Como no podía ser de otra forma, tanto Lamine Yamal como Leo Messi centraron el interés de la cámara. Buscando un gesto de complicidad, de cariño entre el presente y el futuro del Barcelona. Entre dos jugadores diferenciales llamados a ser los protagonistas de la final del MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Y sucedió. En un lance del partido en la primera mitad, en el centro del campo, las estrellas se encontraron, se miraron, intercambieron palabras y una sonrisa. El 'feeling' entre ambos se podía palpar. Ambos luchando por sus intereses, pero sin olvidar ese nexo común. Esa instantánea que les unió para siempre. Ese escudo que ambos llevan en el corazón.
Fue un instante breve, casi fugaz, pero suficiente para dejar una de las imágenes de la noche. Un gesto espontáneo que resumió el respeto mutuo entre dos generaciones llamadas a entenderse más allá de la rivalidad puntual de una final.
Porque más allá del resultado, el encuentro dejó una escena destinada a ocupar un lugar destacado en la memoria de los aficionados. La fotografía de Joan Monfort encontró, dieciocho años después, su continuación sobre el césped. El bebé rechoncho que un día apareció junto a Messi y el futbolista que cambió para siempre la historia del Barcelona compartieron, por fin, el mismo escenario como protagonistas. Un relevo que no necesita palabras y que quedó resumido en una sonrisa, una conversación y el respeto entre dos jugadores carismáticos.