El Hércules recibe este viernes al Castellón, a las 19:30 horas, en la trigésima edición del Trofeo Ciudad de Alicante. Será el primer partido del verano en el Rico Pérez y la oportunidad para comprobar ante un rival de Segunda División el grado de construcción de una plantilla que lleva tres semanas trabajando a las órdenes de Beto Company.
Es pretemporada, el resultado es secundario, pero el rendimiento no es negociable. El partido tendrá carácter de ensayo general: será el único del Hércules en casa antes del arranque de la Liga y a los castellonenses les resta tan solo una semana para su primera jornada oficial.
Beto, que ha ido planteando alineaciones completamente distintas en los tres amistosos previos y dando paso a onces alternativos en las segundas partes, continuará repartiendo cargas, aunque posiblemente dibuje una primera alineación tipo en función de los aprendizajes de esta primera mitad de pretemporada. Será el momento de enviar una primera seña de identidad futbolística en este nuevo proyecto y de reencontrarse con la afición tras más de dos meses de verano.
Focos para los canteranos
Quienes más aprovechan los test de pretemporada son los recién llegados, que tantean su encaje en el equipo, y los canteranos que han conseguido afianzarse en la rotación. Es el caso del mediocampista Javier Valverde y los defensores Pepe Traoré y Carlos Peñaranda, quienes han gozado de minutos en los tres amistosos disputados.
Hamza, que terminó el pasado curso como máximo goleador del filial y consiguió debutar en partido oficial con el primer equipo, tuvo ocasión incluso de anotar en el primer amistoso, pero se ha perdido los dos siguientes porque ha sido alineado en los compromisos estivales del Hércules B.
La oportunidad del Rico Pérez no es poca cosa. Guti, que en la última temporada consiguió dar el salto al primer equipo, ya avisó de sus intenciones con un gol en el amistoso contra el Elche del pasado julio. Una buena actuación de cualquiera de estos canteranos, si llegan a tener minutos este viernes, servirá para que la afición tenga presentes sus nombres a lo largo del curso entrante.
Reválidas ante la afición
Por su parte, Rubén Cantero, que ha saltado al campo desde el inicio en los tres partidos veraniegos, seguirá teniendo un rol preponderante en la rotación defensiva junto a Javier Rentero, Yago Cantero y Peñaranda. En esa zaga falta Miki Bosch, cuya lesión en el ligamento de la rodilla le ha apartado de los test de pretemporada.
Rubén Cantero, en su último año como sub-23, se debate entre la opción de luchar por un rol en una defensa que, sobre el papel, debería estar liderada por Rentero y Bosch, o conseguir otra cesión, la tercera desde su llegada al Hércules, para evitar que su progresión se vea frenada en el banquillo. Un gran ensayo como el de este viernes le servirá para demostrar su valía, sea cual sea su decisión final.
En una situación similar se encuentran otros efectivos de la primera plantilla, como el tres veces cedido Rafa de Palmas, que afronta un panorama incluso más difícil que el del central caudetano para luchar por un lugar en los onces de Beto durante la campaña liguera. Dos reválidas que convivirán con un reencuentro: el de Oriol Soldevila con el césped del templo herculano después de diez meses de ausencia.