El Barça lo tiene cuesta arriba para acceder a las semifinales de la Champions League. Una misión difícil, pero no imposible. Los precedentes no son muy halagüeños, pero hay una excepción a la que se puede aferrar para soñar con el milagro.
Tal y como explica @2010MisterChip en 'X', solo en una ocasión de 38 partidos con eliminatorias de la Champions perdidas por dos goles de diferencia en casa, hubo una remontada. Un único caso en el que el Barça puede guiarse para aspirar a levantar estos cuartos de final ante el Atlético de Madrid.
Fue en la temporada 2018-19, en los octavos de final de la máxima competición continental. El 6 de marzo del 2019 se enfrentaron el PSG y el Manchester United en el Parque de los Príncipes de París. El PSG había ganado por 0-2 en Old Trafford, por lo que tenía los deberes prácticamente hechos.
Sin embargo, los parisinos se llevaron un jarro de agua fría en la vuelta en su estadio. Lukaku estrenó el marcador, Bernad empató y todo parecía sentenciado, pero otro gol de Lukaku abrio la puerta de la esperanza hasta el tiempo de descuento.
Fue entonces cuando el colegiado pitó un penalti por manos en le interior del área francesa y Marcus Rashford transformó la pena máxima que dio al United el billete para los cuartos de final.
La diferencia con aquella ocasión es que el Barça, de repetir hazaña, se hiría a la prórroga ya que se eliminó el valor doble de los goles en campo contrario. Los de Hansi Flick podrían darse con un canto en los dientes en caso de forzar el tiempo extra el próximo martes en un estadio tan difícil y caliente como es el Metropolitano.
Con una diferencia de un gol hay más casos y el FC Barcelona lo sufrió uno en sus carnes. Fue en la temporada 2023-24 con Xavi en el banquillo. El Barça ganó precisamente al PSG en el Parque de los Príncipes (2-3) y cayó claramente en Montjuïc (1-4). Un partido accidentado marcado por la expulsión de Ronald Araujo.
Un partido puede dar muchas vueltas y... ¿por qué no puede producirse alguna circunstancias que favorezca al Barça? El equipo ya sabe lo que es ganar en el Metropolitano y la diferencia no es ni mucho menos tan insalvable como el 4-0 encajado en las semifinales de la Copa del Rey esta misma temporada.