Al teléfono, la voz de Ana Alonso suena apagada, cansada más allá de los esfuerzos concedidos en las dos pruebas de esquí de montaña de los Juegos que le han valido sendas medallas de bronce (sprint y relevo mixto). Su agotamiento es fruto del trabajo ingente desempeñado para poder competir en la cita de Milán-Cortina, del estrés emocional asociado a las dudas sobre la idoneidad de su participación, de la incertidumbre generada por su estado de forma brutalmente comprometido tras sufrir un atropello en bicicleta a finales de septiembre que le costó la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. La esquiadora granadina de 31 años sueña con descansar en casa mientras gira con sus preseas por Madrid cumpliendo con compromisos institucionales, peaje que acepta con elegancia, consciente de que su deporte se encuentra en la dinámica apropiada para crecer aún más en un país como España que se codea con la élite del arco alpino.
Related News
More on our network
- Islanders Extend OT Streak with Win Over Jackets (Chinese Whispers)
- Iran Women's Team Prepares for Asian Cup Amid Leader's Death (Iwanktv)
- Calipari Suffers Career-Worst Loss to Florida (Solvita)