El pádel tiene estas cosas. Se juegan títulos, se rompen estadísticas y también se firman promesas que luego pasan factura. Que se lo digan a Ángel González, más conocido en el circuito como Angelote, que ahora deberá cambiar banquillo por báscula tras la gesta de sus pupilas en Riad.
Leer la noticia completa