Jugar antes que tu gran rival es un arma de doble filo. En el caso del Barça, los de Hansi Flick lo aprovecharon a las mil maravillas este sábado. Con un triunfo muy sólido ante el Villarreal (4-1) y dejando sensaciones de llegar muy bien al momento clave de la temporada, los blaugrana metieron mucha presión al Real Madrid de cara a su partido del lunes ante el Getafe.
Los de Arbeloa jugarán en el Santiago Bernabéu ante un rival siempre incómodo (a pesar de que a los blancos se les da muy bien el conjunto azulón) y lo importante es que empezarán el partido situados a cuatro puntos de su rival en la tabla. Una distancia que no es definitiva, pero que teniendo supone un escalón importante, especialmente teniendo en cuenta los partidos que quedan de Liga.
De caer ante el Getafe, el Real Madrid dejaría de depender de si mismo para alzar el título en la competición doméstica. Lo normal sería un triunfo de los de Arbeloa, pero no cabe duda que la situación añade un extra de presión a un equipo que ya sabe lo que es estar en el alambre en encuentros en los que, a priori, eran favoritos.
Mientras el Barça se centra en tratar de obrar el milagro en Copa del Rey ante el Atlético, el conjunto madridista se jugará parte de sus opciones de Liga ante el Getafe. Por si fuera poco, el Madrid afrontará los próximos encuentros sin Kylian Mbappé.
La lesión del francés le ha obligado a parar en el peor momento posible. Los blancos tienen una difícil eliminatoria de Champions League ante el Manchester City de Pep Guardiola y el '10' de los blancos no podrá estar en la ida. Solo unos días después del encuentro de vuelta, el Madrid jugará ante el Atlético de Madrid en Liga.
En definitiva, hablamos de un mes en la que el Madrid parece jugarse la temporada. Marzo definirá si los blancos optan a uno o dos títulos o si, por el contrario, el nadaplete vuelve a amenazar su campaña. Dos años consecutivos sin ganar ninguno de los títulos principales sería demasiado y, probablemente, obligaría a la directiva del club a tomar decisiones drásticas.
El Madrid se había ganado el derecho a dejar toda la presión al Barça recuperando el liderato, pero el batacazo ante Osasuna condicionará por completo este final de Liga. Ahora toda la presión está sobre el equipo madridista, que no puede permitirse fallar y debe cumplir los pronósticos ante el Getafe en el Santiago Bernabéu.